Dolor lumbar: tipos, causas, tratamiento.

síntomas de dolor de espalda

El dolor en la zona lumbar (dolor en la zona lumbar, lumbago, sensación de dolor o tirón en la región lumbar) es una queja común de los pacientes cuando visitan al médico. Según las estadísticas médicas, al menos el 70% de la población experimenta estos síntomas al menos una vez en la vida. Además, en el 10% de los casos, los ataques de dolor lumbar se vuelven crónicos.

La estructura de los síntomas es la siguiente:

  • 80-85% - dolor lumbar inespecífico. Los síntomas desaparecen en unas pocas semanas;
  • 10-15%: estenosis espinal, radiculopatía, que provoca compresión de la raíz nerviosa;
  • 1-2%: un síndrome específico causado por oncopatología y enfermedades de los órganos internos.

El dolor en la región lumbar ocupa el segundo lugar en duración y el tercero en frecuencia de emisión de un certificado de incapacidad temporal entre todas las enfermedades. Para que la patología no se vuelva recurrente, es necesario consultar a un médico de manera oportuna.

Tipos de dolor lumbar

Según la duración del síndrome de dolor:

  • Dolor agudo. Ocurre repentinamente, como reacción a un nuevo daño. Dura hasta 6 semanas;
  • Dolor subagudo. Dura más de 12 semanas: este es el período de curación normal de los tejidos dañados;
  • Dolor recurrente. El síndrome ocurre al menos seis meses después de la exacerbación anterior. Entre recaídas, los síntomas desaparecen por completo;
  • Exacerbación del dolor lumbar crónico. Diferencia con una recaída: el intervalo entre ataques es inferior a 6 meses, los síntomas pueden desaparecer, pero no desaparecen por completo.

Según la etiopatogenia, el dolor lumbar es:

  • Primaria. El síntoma se produce debido a cambios funcionales y/o distróficos en los discos intervertebrales, articulaciones, fascias, tendones, músculos;
  • Secundario. La causa del dolor lumbar frecuente son anomalías congénitas de la columna (escoliosis, lumbarización, etc.), lesiones de espalda, artritis, dolores de proyección debidos a patologías de los intestinos, el estómago, la aorta abdominal y los órganos del sistema genitourinario.

¿Cómo es el dolor lumbar?

Muy a menudo, los pacientes se quejan de un dolor agudo y severo en la parte baja de la espalda, que también se llama punzante, punzante o lumbago. El movimiento en la espalda está restringido. A veces una persona permanece encorvada y no puede enderezarse. Con cualquier movimiento, el dolor agudo en la zona lumbar se intensifica ("disparos" en la espalda). La principal causa de esta afección son las enfermedades crónicas de la columna lumbar. Un ataque agudo puede durar desde unos minutos hasta varias semanas. En algunos casos, el dolor disminuye tanto que la persona se acostumbra. También es posible una recuperación completa sin ataques recurrentes.

El dolor persistente en la zona lumbar es un síntoma común de enfermedades crónicas de los órganos internos y la columna. Las sensaciones no son pronunciadas, pero provocan malestar. El dolor en la región lumbar puede intensificarse al agacharse mucho, realizar actividad física, después de una infección o hipotermia. Incluso si los síntomas desaparecen por completo, la rigidez y el malestar permanecen en la espalda.

Síntomas que no debes ignorar

Si el dolor lumbar agudo o sordo se acompaña de uno o más síntomas de la lista siguiente, debe consultar inmediatamente a un médico.

Señales de advertencia:

  • entumecimiento de brazos o piernas, sensación de hormigueo, extremidades “parecidas al algodón”;
  • dolor en las articulaciones de la cadera y las rodillas;
  • calambres en las piernas;
  • irregularidades menstruales en mujeres;
  • impotencia sexual en los hombres;
  • aumento del dolor al sentarse;
  • incapacidad para permanecer de pie durante mucho tiempo;
  • pérdida de peso rápida;
  • aumento de temperatura, fiebre;
  • desviaciones críticas en los análisis de sangre;
  • edad mayor de 50 años;
  • falta de dinámica durante el tratamiento “rutinario” durante 4 semanas.

El médico de la clínica determinará la causa del dolor y ayudará a aliviar la exacerbación. Después de esto, será necesario un examen y un tratamiento integral bajo supervisión médica.

¿Qué patologías pueden provocar dolor agudo en la región lumbar?

Enfermedades del sistema musculoesquelético.

Nervio ciático pinzado. Se produce un dolor intenso y punzante en la parte baja de la espalda, causado por la compresión de las raíces nerviosas por vértebras adyacentes muy espaciadas. La causa de este fenómeno es la osteocondrosis, que son cambios degenerativos en los discos. Los tejidos se destruyen gradualmente, el espacio entre las vértebras disminuye y con cualquier movimiento brusco pueden pellizcar el nervio. El dolor suele ir acompañado de pulsaciones de vasos comprimidos.

Ciática (radiculitis lumbosacra). Como resultado del pellizco, las raíces nerviosas se inflaman y se desarrolla radiculitis. Si el nervio ciático está afectado, la enfermedad se llama ciática. Con la radiculitis lumbosacra, a menudo se observa isquialgia lumbar: dolor intenso en la zona lumbar y en la pierna del lado afectado.

Osteocondrosis (espondilosis). Las vértebras se vuelven más densas, deformadas y cubiertas de osteofitos, excrecencias óseas que parecen espinas afiladas. Durante mucho tiempo se creyó que la osteocondrosis era consecuencia de cambios degenerativos relacionados con la edad, pero ahora el diagnóstico es cada año "más joven". El estilo de vida sedentario y el trabajo sedentario contribuyen a cambios en los discos intervertebrales ya entre los 25 y 30 años. Los osteofitos irritan y comprimen las raíces, provocando dolor.

Hernia de disco intervertebral. Un fragmento de tejido articular sobresale hacia el canal espinal. Una hernia puede aparecer después de una lesión en la espalda o desarrollarse como resultado de una osteocondrosis.

Enfermedades inflamatorias de la columna. La patología puede desarrollarse durante varios años sin manifestarse de ninguna manera. La enfermedad comienza a una edad temprana y gradualmente conduce a la discapacidad. La razón de un pronóstico tan decepcionante es también que los pacientes sufren constantes dolores nocturnos que perturban el sueño y no dan importancia a la rigidez matutina en la espalda. Pasan varios años desde que aparecen los primeros síntomas hasta que acudes al médico. La inflamación crónica ya provoca cambios irreversibles en la columna, disminuye su actividad motora, aparece una joroba, etc.

Espondiloartritis. Patologías como la enfermedad de Crohn y la espondiloartritis seronegativa pueden provocar dolor en la región lumbar. El síntoma principal se acompaña de inflamación de las articulaciones de las rodillas, pies o manos, dolor en las nalgas, visión borrosa, heces inestables y de consistencia inusual.

Otras enfermedades. El dolor agudo en la región lumbar ocurre con la miositis, una inflamación de los músculos lumbares como resultado de la tensión o la hipotermia. El síntoma también es característico de la osteoporosis, la esclerosis múltiple, la sacroileítis degenerativa y otras patologías.

Enfermedades de los órganos internos.

A menudo, la causa del dolor lumbar es la patología de los riñones, los órganos genitales internos y el tracto urinario. La afección requiere un diagnóstico cuidadoso y seguimiento médico, ya que muchas complicaciones son irreversibles.

El dolor lumbar debido a patología renal se diferencia de las consecuencias de los trastornos del sistema musculoesquelético por su constancia e independencia del movimiento o la posición del cuerpo. Es especialmente necesario tener cuidado si existen síntomas como orina turbia, micción frecuente o dolorosa, etc.

Enfermedades de los órganos genitales.

Tanto mujeres como hombres pueden experimentar fuertes dolores lumbares debido a diversas patologías del sistema reproductivo. Así se manifiestan las infecciones de transmisión sexual y la inflamación de tejidos y órganos.

El dolor lumbar en las mujeres suele aparecer durante la menstruación y se acompaña de molestias en la parte inferior del abdomen. Esto puede considerarse como una variante de la norma. Si sus períodos son muy abundantes, acompañados de aumentos repentinos de presión y mala salud, es mejor visitar una clínica prenatal y hacerse una prueba hormonal. La menstruación se puede normalizar con medicamentos seleccionados adecuadamente.

El dolor lumbar en los hombres puede ser un signo de problemas con la próstata. Es necesario concertar una cita con un urólogo y someterse a un examen.

Pancreatitis

Cuando todo el páncreas se inflama, el dolor rodea la espalda en la región lumbar. Posible irradiación al coxis, muslo izquierdo, perineo. El dolor de cintura comienza a aumentar después de comer y se intensifica con la actividad física. Caminar, saltar y otros ejercicios provocan un estiramiento de la cápsula pancreática y una reacción en las terminaciones nerviosas.

Qué hacer si tienes dolor lumbar intenso

Si se produce un ataque agudo de dolor en casa o en el trabajo, debe acostarse sobre una superficie dura y dura y colocar un cojín debajo de las rodillas dobladas para que las piernas formen ángulos rectos con el cuerpo. Tome un medicamento antiinflamatorio no esteroideo. Puedes atar un chal o una bufanda abrigada en la zona lumbar para calentar un poco tu espalda.

Si estas medidas no brindan alivio, debe llamar a un médico o recibir ayuda médica de emergencia en casa. Si se siente mejor, no espere un nuevo ataque de dolor y encuentre tiempo para ir a un centro médico, primero programe una cita con un médico de cabecera: él evaluará de manera integral su estado de salud, establecerá un diagnóstico preliminar, elaborará un plan para un examen inicial, le recetará un tratamiento sintomático adecuado y, si es necesario, lo derivará a un especialista.

Consejos de expertos

La publicidad moderna ofrece muchas soluciones "rápidas" para el dolor de espalda: una variedad de geles, ungüentos y parches. Algunos de ellos sí brindan alivio, pero no deben usarse de manera continua sin supervisión médica. En algunos casos, los geles calientes sólo pueden causar daño. Por lo tanto, si tiene dolor lumbar, debe consultar a un médico, incluso si logró suprimir los síntomas.

Diagnóstico del dolor lumbar.

En la primera cita, el médico entrevista al paciente, descubre cuánto tiempo duran los síntomas, la dinámica de su desarrollo y la presencia de quejas que los acompañan. El médico tendrá en cuenta exactamente cómo duele: en el lado izquierdo o derecho, el dolor es sordo, doloroso, agudo o punzante, la duración de los ataques y otros detalles para hacer un diagnóstico preliminar. En muchos casos típicos, es posible un tratamiento estándar por parte de un médico de cabecera.

En la mayoría de los casos, si hay signos específicos de una enfermedad grave de la columna o de los órganos internos, se deriva al paciente para exámenes adicionales:

  • Análisis de sangre. Un nivel bajo de hemoglobina indica la probable presencia de un tumor, un aumento de la VSG indica inflamación o infección, etc. El médico recomienda realizar no solo un análisis general, sino también una bioquímica para evaluar el funcionamiento de los órganos internos;
  • Análisis de orina. Los resultados del estudio determinan la salud de los riñones y del tracto urinario. Las desviaciones en los resultados del análisis son una indicación directa de una ecografía del sistema urinario y un examen adicional por parte de un urólogo;
  • Radiografía de la columna lumbar. Las fotografías muestran ciertos signos de inflamación de las articulaciones, alteraciones de diversas estructuras y proximidad de las vértebras debido a cambios degenerativos. Basándose en la radiografía, el médico puede suponer osteoporosis y ver fracturas;
  • Imágenes por resonancia magnética (MRI). Un método de examen de pacientes sin rayos X, que le permite obtener muchas imágenes (cortes) del área de interés y su imagen tridimensional. A diferencia de la radiografía y la tomografía computarizada, la resonancia magnética proporciona información sobre el estado no solo de los huesos, sino también de los músculos, vasos sanguíneos y tejidos blandos.

Tratamiento del dolor de espalda y lumbar.

Las formas no complicadas de dolor que no están asociadas con una enfermedad grave de la columna o de los órganos internos se tratan con medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE). Para deshacerse de las molestias, basta con eliminar el factor provocador: perder peso, sentarse menos, caminar más y hacer ejercicios sencillos con regularidad. Se recomienda realizar actividad física moderada de forma individual y continuada.

Deshacerse del dolor causado por una enfermedad que tiene orígenes más profundos requiere un enfoque sistemático e integral. El curso del tratamiento debe incluir medicación, fisioterapia, ejercicios terapéuticos y masajes.

Terapia conservadora

En caso de dolor agudo e insoportable, el médico inmediatamente después de la cita realiza un bloqueo: una inyección de un anestésico en el área afectada. La inyección alivia rápidamente las molestias, pero sólo proporciona un alivio temporal. El paciente debe comenzar el tratamiento inmediatamente.

Para aliviar una exacerbación, el médico prescribe:

  • medicamentos antiinflamatorios no esteroides, que reducen el dolor y la hinchazón;
  • relajantes musculares para relajar los músculos espasmódicos;
  • Vitaminas del grupo B para mejorar la regeneración y nutrición de las fibras nerviosas.

Si la causa del dolor de espalda es una enfermedad de los órganos internos, al paciente se le recetan medicamentos para tratar la patología subyacente.

Técnicas auxiliares

Una vez aliviada la exacerbación, los siguientes métodos de tratamiento son eficaces:

  • usar un vendaje de fijación especial;
  • masaje médico en la región lumbar;
  • terapia de ondas de choque;
  • clases de natación y ejercicio;
  • acupuntura;
  • aplicar cintas;
  • terapia manual;
  • otras técnicas fisioterapéuticas.

Intervención quirúrgica

La cirugía es el último recurso. El tratamiento quirúrgico está indicado para trastornos graves en la estructura de la médula espinal o de los órganos internos. Hay muchas técnicas. El tipo específico de intervención lo planifica en última instancia un neurocirujano, un urólogo quirúrgico o un cirujano abdominal, teniendo en cuenta el diagnóstico establecido y las características individuales de la condición del paciente.

No tolere el dolor lumbar. Concierte una cita con un terapeuta, neurólogo o urólogo en la clínica. En el centro médico podrá someterse a un examen completo, descubrir el motivo de sus molestias en la espalda y recibir un tratamiento de alta calidad.